El acero estructural es la combinación de la aleación de hierro, carbono y pequeñas cantidades de silicio, fósforo, azufre y oxígeno. Este producto puede laminarse en distintos tamaños y formas sin necesidad de modificar sus propiedades físicas.

En las obras de construcción de todo el mundo, el acero estructural ha tomado mayor relevancia y preferencia debido a sus grandes características. La confianza que ingenieros, arquitectos y constructores le dan a este producto han convertido al acero es un material insustituible.

Las ventajas más importantes del acero como material estructural son:

Resistencia: los materiales de acero, como las vigas, tienen una alta resistencia y además brindan poco peso a las estructuras.

Uniformidad: el acero no cambia “a simple vista” como si sucede con estructuras de concreto reforzado.

Durabilidad: aunque también se toma como una desventaja, es necesario dar un mantenimiento constante y adecuado a las estructuras de acero para que éstas duren por mucho más tiempo de lo promedio.

Ductilidad: ésta es una propiedad de un material que soporta grandes deformidades y que no falla por altos esfuerzos de tensión, por ejemplo, los aceros estructurales.

Tenacidad: la tenacidad en los aceros estructurales se refiere a su resistencia y ductilidad, características referentes a la absorción de energía en grandes cantidades.

Rapidez en montaje: su instalación de “fácil” ya que se cortan las piezas y se instalan.

Fuente: estructurasacero.blogspot.mx